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21 de abril de 2015

CAMBIOS EN LA MEMORIA ASOCIADOS AL ENVEJECIMIENTO

Recuperado de Google Imágenes

Una vez que se tiene claro que en el envejecimiento normal ocurren ciertos declives en las funciones cognitivas, es necesario hacer hincapié en un aspecto específico: los cambios en la memoria. 

Muchas personas tienen un conocimiento básico sobre la enfermedad de Alzheimer, que consiste en el deterioro de neuronas (células del sistema nervioso) y produce problemas en la memoria, la forma de pensar y el carácter o la manera de comportarse de la persona. Ésta es una patología que no puede curarse, y al presentar inicios caracterizados por olvidos cotidianos, muchas personas pueden alarmarse o tomarlos a la ligera. En este caso, nos enfocaremos en los cambios normales, no aquellos patológicos, por ahora. 


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Se tiene entendido que la memoria es uno de los aspectos de la cognición que se ve más afectado a medida que se envejece. Resulta entonces, muy importante el estudio en este aspecto del envejecimiento, no solo para conocer más sobre esos cambios, sino para realizar propuestas adecuadas para el logro de un envejecimiento exitoso en el cual se basan las políticas sociales. Además, la preocupación por este tema le concierne a todos los ciudadanos y no solo al gobierno, ya que si se deja de lado, y las personas mayores abandonan las actividades mentales estimulantes e enriquecedoras (ya sea porque creen que siempre es normal o porque piensan que no existe remedio), el abandono personal producirá por sí mismo un declive acelerado.

Existen muchos aspectos personales que influenciarán en éstos cambios; esto quiere decir que no serán iguales o uniformes para todas las personas. Aquellos pueden ser: factores genéticos, grado de educación, actividad física desarrollada, entrenamiento profesional, entorno, estado de salud física y psíquica, aspectos biográficos y de personalidad y la edad cronológica.

Para simplificar el tema, veremos dos "estructuras" principales de la memoria:

Cambios en la memoria asociados al envejecimiento -
Blasco y Meléndez, 2006

(...) la atención y la concentración también se ven disminuidas con el aumento de la edad, lo cual afecta de nuevo a la asimilación de información novedosa y también a la memoria en general. Aunque diferenciando tipos de memoria, cabe decir que en el envejecimiento normal no se ven deteriorados ni el recuerdo de los sucesos lejanos, ni el conocimiento del mundo acumulado a lo largo de su historia, ni las habilidades que se han practicado mucho. (Blasco, 2006)

Un 70% de la población se muestra de acuerdo con que a partir de los 65 años de edad se producen deterioros en la memoria, pero también un 69% afirma que se pueden aprender cosas nuevas, no viendo dicho déficit como irreversible. Es por ello que se concluye que las personas sin demencia ni ningún trastorno orgánico podrían mejorar sus habilidades con la estimulación adecuada y el aprendizaje de diferentes estrategias.

Algunas de ellas pueden ser (Belsky, 2001):
  • Conservar una buena salud física y emocional
  • Mantenerse mentalmente estimulado
  • Utilizar ayudas nemotécnicas (agregar importancia y valor emocional a nuevos hechos)
  • Mejorar la autoeficacia de la memoria (tener confianza en la propia capacidad para recordar y no culparse cuando existan errores)
Además, de igual manera que en el post anterior, puedo dejar el link para descargar el Cuaderno de introducción y ejemplos de Estimulación cognitiva para adultos, que contiene 60 fichas de entrenamiento para las capacidades cognitivas. Recordemos que no es solamente para las personas que empiezan a presentar este tipo de cambios, sino también para aquellos que deseen prevenirlos o retrasarlos. 

Está comprobado que en un envejecimiento activo las capacidades, como el caso de la memoria, no disminuyen de forma tan drástica, y es precisamente por ello que la creación de programas de intervención se hace necesaria, ya que favorece la calidad de vida en su última etapa.


Referencias:

Blasco, S., Meléndez, J. (2006). Cambios en la memoria asociados al envejecimiento. Gerlátrlka 2006; 22(5):179- 185. Recuperado el 21 de abril de 2015 de: http://www.uv.es/melendez/envejecimiento/memoriayvejez.pdf

Correi, R. (2006). Cambios cognitivos en el envejecimiento normal: influencias de la edad y su relación con el nivel cultural y el sexo. Recuperado el 21 de abril de 2015 de: ftp://tesis.bbtk.ull.es/ccssyhum/cs475.pdf

Escrito por: Valeria Yáñez Ponce

19 de abril de 2015

ALIMENTACIÓN BALANCEADA

Como ya hemos visto, el envejecimiento es un proceso de cambios en diversos aspectos, biológicos, fisiológicos, psicológicos, sociales, entre otros. En especial, trae cambios en el cuerpo con relación a su funcionamiento y es por ello que trataremos sobre una nutrición adecuada en el adulto mayor, ya que, a diferencia de los bebés, de los niños, y adultos jóvenes, tienen necesidades especiales, por lo cual podría ser necesaria la ingesta de alimentos con valores nutricionales agregados.


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Aquellos cambios mencionados que experimentan los adultos mayores pueden ser influenciados y modificados por los diversos patrones alimenticios que tengan las personas y el estado nutricional y físico en que se encuentran. Se ha conocido cómo los hábitos alimentarios inadecuados se convierten en un factor de riesgo importante de enfermedades y la incidencia en la muerte, contribuyendo a una mayor predisposición a infecciones y a enfermedades crónicas asociadas con el envejecimiento lo que disminuye la calidad de vida de éste sector poblacional.


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La relación entre nutrición, envejecimiento y calidad de vida son de gran relevancia para el bienestar de las personas. El proceso de envejecimiento tiene repercusiones en aspectos de la nutrición en el sentido de la existencia de alteraciones en el olfato, el gusto, la habilidad para masticar y tragar, así como también en el funcionamiento gastrointestinal. 

La nutrición deficiente causa muchos de los cambios en el funcionamiento del cuerpo durante el envejecimiento, es por ello que es muy importante el planificar una dieta adecuada a las necesidades específicas de los adultos mayores.  La buena comida, en todos los sentidos posibles, agrega una sensación de seguridad, salud, ligereza y estructura del día a día de la persona y con ello a sus sentimientos de independencia, y control.

Los cambios con un mayor grado de influencia sobre el estado nutritivo del adulto mayor estarán en relación con:
Fuente: American Dietetic Association - Elaboración propia

En consecuencia, será necesario:
  • Evaluar los requerimientos energéticos globales: con atención en el aporte calórico y a la distribución en sus componentes proteico, graso e hidrocarbonato.
  • Recomendaciones de micronutrientes: asegurar un aporte suficiente de todos ellos. Existe la especial necesidad de vitamina D y de calcio, además, los alimentos deben contener hierro, magnesio, folatos o vitamina B12.
  • Agua y fibra: la utilización de fibra va a prevenir el estreñimiento, la diverticulosis y la propia diabetes mellitus. Con respecto al agua, es importante recordar que existe una tendencia fisiológica a la deshidratación.
  • Interferencias nutrientes fármacos: estos podrán ser consumidos solo si son recetados por un profesional.
  • Valoración nutricional: como una evaluación de rutina en el estudio integral del paciente de edad avanzada. 

Los nutrientes que se necesitan en especial son:

Fuente: American Dietetic Association - Elaboración propia

Por último, será importante resalta que los datos que comparto aquí son referenciales, ya que, como se ha visto, las necesidades para cada persona pueden variar mucho entre sí, y lo que resulta positivo para uno puede no serlo para los demás. Es por ello que siempre será una recomendación primordial el tener una consulta con un nutricionista que pueda realizar las evaluaciones necesarias para planear, junto con el adulto mayor, su plan de dieta, para que él mismo o ella misma pueda comprender la importancia que tiene su adecuada nutrición y cómo ésta influye a su independencia

Comparto, además, dos guías que son de libre descarga: La guía de alimentación para personas mayores (2010) y la Guía de orientación nutricional para personas mayores (Fundación Española de la Nutrición). Además, el tipo de consulta médica y de nutricionista que está tan asociada a este tema puede ser realizada en el Centro Integral de Atención al Adulto Mayor (CIAM) de su distrito.



Referencias:

Amarantos, E., Martínez, A., Dwyer, J. (2001). Nutrition and quality of life in older adults. Journals of Gerontology: SERIES A Copyright 2001 by The Gerontological Society of America 2001, Vol. 56A (Special Issue II):54–64. Recuperado el 16 de abril de 2015, de http://biomedgerontology.oxfordjournals.org/content/56/suppl_2/54.full.pdf+html 

Restrepo S., et. al. (2006). Los hábitos alimentarios en el adulto mayor y su relación con los procesos protectores y deteriorantes en salud. Revista chilena de nutrición33(3), 500-510. Recuperado en 16 de abril de 2015, de http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-75182006000500006&lng=es&tlng=es. 10.4067/S0717-75182006000500006.

Escrito por: Valeria Yáñez Ponce

7 de abril de 2015

ESTEREOTIPOS SOBRE EL ENVEJECIMIENTO

“Nadie es viejo porque nació hace mucho tiempo o joven porque nació hace poco. Somos viejos o jóvenes en función de cómo entendemos el mundo, de la disponibilidad con la que nos dedicamos curiosos al saber, cuya conquista jamás cansa y cuyo descubrimiento jamás nos deja pasivos e insatisfechos.” Paulo Freire.

¿Qué es realmente un estereotipo? ¿puede ser bueno o malo? ¿puede afectar o beneficiar? 

En cuanto a ellos, se menciona que permiten percibir a las personas como miembros de una categoría; asumiendo que tienen cualidades relevantes de ésta sin necesidad de verificar su existencia, por ello se dice que se caracterizan por la inercia (García-Marques y Mackie, 1999). Estos pueden constituir una exageración de la realidad que en algunos casos ayuda a justificar el orden social, por lo que se han identificado como una de las principales causas del prejuicio hacia los grupos (Tajfel y Turner, 1979; Tajfel, 1981); donde variables como el sexo, la edad y la raza son las más utilizadas para categorizar a los individuos y estereotiparlos. 

En el caso de las ideas sobre la vejez, han existido valoraciones positivas y negativas, a lo largo de la historia, en diversas culturas y sociedades enmarcadas en épocas específicas.

Estereotipos positivos y negativos sobre
las personas adultas mayores - Elaboración propia

Aunque se ha detectado que son los jóvenes quienes parecen tener una imagen de las personas mayores mucho más negativa que el resto de la población; estos estereotipos, ideas preconcebidas que llevan a un prejuicio se encuentran profundamente arraigados también en los adultos mayores (Hummert, Garstka, Shaner y Strahm,1994). Lo que finalmente ocurre es que, al creer que estas ideas son reales, ocurra lo que se conoce como una profecía autocumplida.

Existen, al considerar una "clasificación", cuatro tipos de estereotipos:

Clasificación de estereotipos sobre el envejecimiento
- Red Social por un Plan de Integral de Participación de las Personas Mayores

Una imagen negativa de la vejez, como la que existe en la actualidad, provoca rechazo pero no sólo de la persona mayor sino de la propia vejez lejana o cercana. 


En el vídeo se puede apreciar de forma sencilla y didáctica que aquellas percepciones que se tiene por lo general de las personas adultas mayores. Sin embargo, una vez identificado el problema surge una nueva cuestión: ¿qué hacer para solucionarlo? 

Se puede "atacar" al problema desde tres esferas:

  • Los mismos adultos mayores: que participen activamente en vista de alcanzar mejoras sociales, que salgan de círculos cerrados permitiendo el enriquecimiento mutuo y de la sociedad. Exigir que sus derechos sean respetados y sus demandas atendidas, expresando sus necesidades y preocupaciones reales, incluso realizando propuestas que consideren pertinentes.
  • La sociedad: que sean dejadas atrás las ideas, mensajes, opiniones infundamentadas y percepciones despectivas que se difunden (en las familias, en los colegios, en los medios de comunicación) sobre los adultos mayores. Impedir el aislamiento, el desamparo, la falta de respeto o la violación de su dignidad.
  • Las instituciones: elaborar e implementar políticas públicas para la integración, inclusión y capacitación de este sector de la población, además de difundir información objetiva, real y que invite a las personas a ser parte de un cambio de pensamiento colectivo. Fomentar la participación de las personas adultas mayores en todos los ámbitos sociales.


Referencias:

Red Social por un Plan de Integral de Participación de las Personas Mayores (s/n). Recuperado de: http://www.hartuemanak.org/Modules/Content/News/4/envejecimiento%20activo.pdf el 07 de abril de 2015.

Carbajo Vélez, M.C.: “Mitos y estereotipos sobre la vejez. Propuesta de una concepción realista y tolerante”, en ENSAYOS, Revista de la Facultad de Educación de Albacete, Nº 24, 2009. Recuperado de: http://www.uclm.es/ab/educacion/ensayos el 07 de abril de 2015

Escrito por: Valeria Yáñez Ponce